Beneficios migratorios por casarse con un puertorriqueño

Collage con motivos puertorriqueños
Collage con motivos puertorriqueños. Foto de Steve Dunwell. Getty Images.

Cuando una persona extranjera se casa con un puertorriqueño, en la Isla o en uno de los 50 estados de la Unión Americana, produce los mismos efectos migratorios que casarse con un nativo de Iowa o Texas o con un ciudadano que adquirió la nacionalidad por naturalización.

Desde el punto de vista legal en todos los casos dichos se trata de lo mismo: matrimonio con un ciudadano americano. Aunque Puerto Rico tiene estatus de Territorio o Commonwealth, su gente es ciudadana americana desde el momento de su nacimiento.  Resaltar, además, que la ley de inmigración que aplica en Puerto Rico es la de Estados Unidos.

Efectos migratorios de matrimonio con un puertorriqueño

Los puertorriqueños que se casan con una persona extranjera pueden solicitar para sus cónyuges la green card o tarjeta de residencia permanente por matrimonio. Esto aplica tanto a matrimonios entre un varón y una mujer como al conformado por dos personas del mismo sexo. 

El matrimonio puede haberse celebrado en Puerto Rico, Estados Unidos o en cualquier otro país, siempre y cuando sea válido.

Tener en cuenta que si un ciudadano inicia la tramitación para pedir a su cónyuge, puede cancelar la solicitud en cualquier momento del proceso, si cree que realmente no está tan enamorado como creía o que la otra persona quiere más a los papeles que al novio/a.

La petición de la green card para un cónyuge siempre se inicia con el Servicio de Inmigración y Naturalización (USCIS, por sus siglas en inglés). Dependiendo del lugar en el que se encuentre el cónyuge para el que se piden los papeles, se puede seguir uno de los 2 trámites siguientes:

  • ajuste de estatus si ya está en Estados Unidos y sus territorios y puede ajustar su estatus. En este caso se puede presentar conjuntamente la petición de cónyuge y el ajuste de estatus.
  • procedimiento consular, para cuando el cónyuge pedido está fuera de Estados Unidos y sus territorios o cuando sí está presente en EE.UU. pero no puede ajustar su estatus. Por ejemplo, si está como indocumentado e ingresó al país cruzando ilegalmente la frontera.

Si el cónyuge extranjero tiene hijos solteros menores de 21 años, el puertorriqueño puede pedir una green card para estos hijastros, presentando una solicitud diferente para cada menor que se desea pedir.

Además, si la green card se obtiene antes de cumplir los 2 años de casado, el cónyuge pedido recibirá una tarjeta de residencia no permanente y está obligado a levantar la condicionalidad al cumplirse dos años desde que recibió la tarjeta verde.

Finalmente, después de tres años casado, el extranjero puede solicitar adquirir la ciudadanía estadounidense por naturalización.

Problemas que pueden surgir en la tramitación de la green card por matrimonio

En una petición de esposos básicamente pueden aparecer 4 problemas:

  • Que el solicitante no pueda hacerlo porque cometió en el pasado ciertos delitos que lo incapacitan para pedir a un familiar. Son los llamados Adam Walsh.
  • Que el solicitante no tenga recursos económicos suficientes para patrocinar y no encuentra copatrocinador.
  • Que el USCIS no se cree que el matrimonio es de verdad. Estas son preguntas típicas que sirven a los oficiales de inmigración para determinar si el casamiento es de verdad o se trata de uno fraudulento para obtener los papeles.
  • Que la persona extranjera para la que se piden los papeles tiene en sus circunstancia al menos una que va a hacer que la petición se deniegue por considerar que es inadmisible para los Estados Unidos.

En este último caso caben varias posibilidades, pero es muy importante entender que estar casado con un ciudadano, en este caso un puertorriqueño, no da derecho a arreglar los papeles si no se cumplen todos los requisitos legales.

Por ejemplo, un indocumentado que ingresó a Estados Unidos cruzando ilegalmente la frontera no puede ajustar el estatus en el país. Y, si inicia los trámites, tendrá que salir a una entrevista a un consulado estadounidense y en el momento en el que sale aplica el castigo o penalidad de los 3 o de los 10 años por presencia ilegal. Y a partir de ahí, todo son problemas.

Por eso es fundamental antes de iniciar los trámites asesorarse adecuadamente para saber si se puede arreglar los papeles o si van a surgir problemas graves. Además, saber cuándo es posible solicitar un waiver, también conocido como perdón, para arreglar el problema y cuándo ni siquiera la ley permite hacerlo.

Opciones para novios

Cualquier ciudadano americano que esté pensando en casarse en Estados Unidos con su novio/a extranjero que reside en otro país puede considerar la opción de una petición de visa K-1 para prometidos (fiancé). En este caso la boda tendría que producirse dentro de los 90 días siguientes al ingreso del novio extranjero a Estados Unidos o Puerto Rico.

La posibilidad de pedir una visa K-1 sólo beneficia a ciudadanos americanos, no pueden solicitarla los residentes permanentes legales. Estos sí pueden pedir a sus cónyuges, pero ya deben haber contraído matrimonio.

Por el contrario, si un novio extranjero sólo desea visitar a su enamorado boricua, entonces la visa a pedir es la de turista, a menos que se pertenezca a un país del Programa de Exención de Visados y la duración de la estancia sea inferior a 90 días.

Viajar a Puerto Rico

Documentación que se necesita para visitar Puerto Rico, desde otro país o desde uno de los estados de Estados Unidos.

Este es un artículo informativo. No es asesoría legal.