Consejos para casarse con visa de turista en Estados Unidos

O contraer matrimonio cuando se entra sin visado

Couple getting married
Eric Larrayadieu / Getty Images

Si está en Estados Unidos como turista y está considerando la posibilidad de casarse y le asaltan las dudas sobre si puede hacerlo, la respuesta es que sí, es posible casarse con una visa de turista en Estados Unidos.

Otra cosa muy distinta es poder quedarse legalmente en el país y conseguir la tarjeta de residencia por matrimonio. Si esto es lo que se pretende, es altamente recomendable leer con máxima atención este artículo y evitar errores que pueden costar muy caro.

En este artículo se explica cuáles pueden ser los problemas para los extranjeros que entran a Estados Unidos con una visa de turista y se casan con un ciudadano americano. Asimismo, se hace referencia a las opciones legales para evitar problemas.

¿Quiénes son turistas?

Esta pregunta puede parecer una tontería, pero no lo es. Son turistas los que entraron con esa visa, pero también los españoles y los chilenos que viajan a Estados Unidos como turistas y sin visa, por formar parte del grupo de países para los que rige el Programa de Exención de Visados.

En estos casos españoles y chilenos sólo tienen una autorización electrónica que se conoce como ESTA que les permite estar en el país por un máximo de 90 días, que jamás se pueden extender. 

Tanto los turistas con visa como los que sólo tienen la ESTA pueden casarse en Estados Unidos.

Requerimientos civiles para casarse

Hay que cumplir con los requisitos del estado o, en su caso, el condado o municipalidad en el que se celebra el matrimonio.

 

Destacar que en todos los estados de Estados Unidos así como en los territorios que componen la Commonwealth -como por ejemplo Puerto Rico- es legal el matrimonio entre personas del mismo sexo. Por otra parte, en ninguno está permitido la bigamia, es decir, estar casado al mismo tiempo con más de una persona.

Asuntos y precauciones migratorias que deben tenerse en cuenta

En teoría, cuando un extranjero que está en Estados Unidos como turista y un ciudadano estadounidense contraen matrimonio, el cónyuge extranjero debería salir del país antes de que expire su autorización para quedarse legalmente.

A continuación, si así lo desean, el ciudadano pediría a su cónyuge mediante un procedimiento consular y mientras esperar fuera de los Estados Unidos a que llegue el  momento de la entrevista en el consulado y se obtenga la visa de inmigrante.

Pero lo cierto es que en la práctica en muchos casos eso no ocurre así y el cónyuge extranjero decide quedarse en los Estados Unidos mientras se tramita los papeles. Para evitar problemas migratorios muy serios es aconsejable tener en cuenta la siguiente información:

Primero: evitar problemas relacionados con la intención, o lo que en inglés se conoce como "intent"

Cuando persona que entra en Estados Unidos como turista debe tener necesariamente esa intención: pasear por el país y antes de que se le acabe la visa o el periodo de estancia legal debe regresar a su país. Y nunca debe ingresar al país con la intención de contraer matrimonio.

Cosa muy distinta y que puede admitirse es que dos personas decidan en un instante casarse.

Es decir, que cuando el extranjero llegó a USA no tenía esa idea pero el amor a veces es impulsivo y se puede cambiar de opinión. Pero, ¿cómo evitar problemas y estar en condición de poder demostrar que la intención de casarse no existía antes de entrar al país?

Pues siguiendo la regla 30/60 que una norma del Departamento de Estado que el USCIS suele aplicar en los casos de matrimonios entre extranjeros y ciudadanos americanos. Y que debe entenderse así:

Cuando se pide un ajuste de estatus por matrimonio en los 30 días siguientes a la llegada del extranjero, se presume que está actuando de mala fe. En otras palabras, que su intención fue siempre casarse y que, por lo tanto, no debe concederse la petición de ajuste de estatus.

Cuando se solicita entre el día 31 y el 60 hay una fuerte sospecha de que puede haber habido una intención de contraer matrimonio desde el principio.

En estos casos hay que esperar un examen muy exhaustivo del matrimonio y de sus intenciones.

Segundo: tener claro el proceso de residencia por matrimonio y todos los requerimientos.  La tramitación costa básicamente de dos partes. Por un lado la petición per se y por otra el ajuste de estatus. Pero antes de comenzar asegurarse de que se cumplen requerimientos básicos como, por ejemplo, el de ingresos mínimos para patrocinar.

Tercero: es muy importante tener en cuenta que mientras dura este proceso, la estancia del cónyuge extranjero probablemente se encuentre por varios meses no cubierta desde el punto de vista migratorio por una visa o por la ESTA. Es por ello que no se debe salir de Estados Unidos.

Lo recomendable es permanecer dentro del país o bien hasta que reciba la tarjeta de residente o bien un permiso que se conoce como advance parole.

Si sale antes o sin esa autorización, se arriesga a que cuando quiera regresar se le prohíba la entrada en la frontera de EEUU. Incluso es recomendable consultar con un abogado si conviene salir aún teniendo el advance parole.

Cuarto: tener muy claro que en este artículo siempre se habla de matrimonio con un ciudadano americano y nunca del caso de una pareja conformada por extranjero turista y residente permanente.

Y es que estos casos son muy diferentes ya que si el turista se queda sin la protección legal de la visa o de la ESTA porque permanece en el país más tiempo del permitido no va a poder ajustar su estatus y, por lo tanto, no va a poder obtener la residencia dentro de los Estados Unidos. Esta es una gran diferencia desde el punto de vista migratorio.

Quinto: tener en cuenta que siempre se habla de turista que ingresó con visa o con ESTA. Nada de lo que dice este artículo aplica a los migrantes que llegaron a los Estados Unidos sin pasar por un control migratorio, es decir, aquellos que ingresaron ilegalmente por la frontera. Estas personas no pueden nunca ajustar su estatus por matrimonio.

Sexto: no olvidar que los problemas pueden comenzar en el control migratorio. Es perfectamente posible que el oficial de Inmigración en la frontera de Estados Unidos (puerto, aeropuerto o frontera terrestre) prohíba la entrada de un extranjero con una visa de turista cuando sospeche que su intención es venir al país para casarse.

El oficial de Inmigración siempre tienen una pequeña conversación con la persona que procesa (y se recomienda no mentir) y puede llegar a la conclusión de que viene a casarse. Además, pueden abrir el equipaje y descubrir cosas sospechosas como el traje de novia, regalos, muchísimas maletas para un viaje en teoría de sólo un par de semanas, etc.

En estos casos, Inmigración está en su derecho de prohibir la entrada del extranjero, por mucha visa que tenga. Y es que es muy importante entender que para obtener la aprobación de una visa no inmigrante, como es la de turista, o su renovación o la garantía de ser admitido al llegar a un control migratorio de los Estados Unidos es necesario ser, en todo momento, elegible para la visa y admisible para ingresar a USA.

Estas son 20 causas que convierten a una persona en inelegible y estas son 22 que la convierten en inadmisible.

¿Qué pasa si migración no concede el ajuste de estatus?

Es muy raro que el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, por sus siglas en inglés) niegue la aprobación del I-130, es decir, la parte inicial de la tramitación donde realmente lo único que se confirma es que el que pide es un ciudadano y está casado legalmente con la persona pedida. Nada más.

El problema surge en ajuste de estatus. Las razones pueden ser muy variadas. Por ejemplo, que se considere que se ingresó a Estados Unidos con la intención de casarse. Eso puede ser considerado un fraude de ley, ya que implica una mentira cuando se solicitó la visa de turista o cuando se cumplimentó la ESTA.

Otro problema es cuando se considera que el matrimonio es falso y su única finalidad es que el cónyuge extranjero obtenga así los papeles. Esto puede dar lugar a castigos legales, además de no aprobarse la green card.

Finalmente, puede negarse la tarjeta de residencia por cualquiera de estas más de 40 razones que aplican a todos los casos de solicitudes de residencia.

Demoras en la tramitación de los papeles

Aunque las peticiones de green card por matrimonio con ciudadano se encuentran entre las más rápidas, lo cierto es que pueden demorarse varios meses. Es posible aprender cómo verificarlo.

Opciones migratorias para pedir al novio o cónyuge

En primer lugar, si la pareja no está casada, el estadounidense puede solicitar una visa de prometido o de novia cuando éste todavía no está en los Estados Unidos y que es conocida como K-1. Con esta visa podrán entrar al país los prometidos y los hijos de estos.

En los casos en los que un ciudadano está casado con un extranjero y éste está fuera de los Estados Unidos puede pedirlo mediante un I-130 y luego un procedimiento consular o, en casos muy específicos puede merecer la pena solicitar una visa K-3, pero es recomendable consultarlo con un abogado migratorio.

Por último, si el ciudadano vive fuera de los Estados Unidos y está casado con un extranjero y deciden mudarse a USA tener en cuenta que pueden surgir problemas a la hora de probar ingresos. Asesorarse antes de iniciar los trámites.

Información relevante

Para evitar problemas es fundamental estar informado. Este test sobre visas de turista contiene información esencial sobre cómo obtenerla y cómo conservarla. Este otro, sobre la autorización que se  conoce como ESTA para los ciudadanos de países que pueden viajar sin visa.

Finalmente, este sobre la tarjeta de residencia permite tener claros puntos fundamentales para obtenerla y para conservarla.

Este artículo es informativo. No constituye consejo legal para ningún caso concreto.