Cómo hacer para que inversión inmobiliaria califique para la visa E-2

La inversión inmobiliaria puede ajustarse para calificar a una visa E-2
La inversión inmobiliaria puede ajustarse para calificar a una visa E-2. Fot de Philippe Manor. Getty Images.

Una duda muy común entre personas extranjeras que desean obtener una visa de inversión para vivir en Estados Unidos es si una inversión inmobiliaria da derecho o no a optar por la visa E-2.

La respuesta es clara. En principio, no. Excepto si se le da la forma que se necesita para cumplir con los requisitos legales y económicos que imponen las leyes migratorias.

¿Qué requisitos se necesitan para que las inversión inmobiliaria permita para calificar para la visa E-2?

La ley dice que para calificar para la visa E-2 de inversión se tiene que crear o comprar un negocio que tiene que ser real y activo. 

Pero, ¿cómo entender esos requerimientos? La mejor forma es a través de ejemplos.

Cuándo la inversión inmobiliaria NO califica para la visa E-2

Es común que una persona extranjera compre uno o varios inmuebles en Estados Unidos, desde su país o aprovechando una visita a Estados Unidos con una visa de turista.

Por ejemplo, que invierta medio millón de dólares en un condominio en Miami porque le gusta viajar  de vacaciones a esa ciudad. Esta situación no califica para la visa de inversión.

En otro ejemplo, un extranjero compra varios apartamentos por un valor de un millón de dólares con la idea de que con el tiempo incrementará su valor y que podrá venderlos por más dinero que el abonado por su compra. En este caso, tampoco se califica.

En ninguno de esos ejemplos se trata de un negocio real y activo. Entonces, ¿qué es eso?

Ejemplos de inversiones inmobiliarias que sí califican para la E-2

Para cumplir con los requisitos de las leyes migratorias debe:

  • tratarse de un negocio real, no de una mera inversión
  • la persona que solicita la visa E-2 debe dirigir el negocio
  • El negocio debe repercutir favorablemente en la economía de los Estados Unidos

Un ejemplo de ello sería, por ejemplo, el caso en el que una persona extranjera compra por valor de $300 mil dólares unos apartamentos y se dedica al negocio de rentarlos favoreciendo a la economía al crear empleo americano contratando a personal de seguridad, limpieza, etc.

Otro ejemplo sería el caso en el que el inversor se dedica a comprar inmuebles en mal estado, a repararlos y a venderlos. Tendría que gestionar el negocio y el requisito de repercutir favorablemente en la economía se cumpliría contratando a empresas americanas para llevar a cabo las reparaciones.

Por lo tanto, lo importante no es que se trate de una inversión inmobiliaria o no ni siquiera es tan importante el monto, lo fundamental es que se trate de un negocio real y activo y que tenga un efecto favorable en la economía estadounidense.

Y todos esos requisitos se prueban con un aspecto fundamental del proceso de petición de la visa: el plan de negocios. Ese es un punto fundamental que el oficial consular va a analizar con lupa antes de decidir si aprueba la solicitud de visa.

A tener en cuenta antes de solicitar una visa E-2

No todos los extranjeros pueden solicitar este tipo de visa. Es necesario ser ciudadano de un país que tiene firmado con Estados Unidos un contrato bilateral de visas de inversión.

No confundir con un Tratado de Libre Comercio, ya que nada tienen que ver. Si no se tiene ciudadanía de un país incluido en el listado, olvidarse de la E-2 y examinar otras posibles opciones como la green card por inversión o la L-1 de transfer en el caso de tener ya una empresa en el país de residencia habitual.

Si se reúne el requisito de la nacionalidad, es el momento de prestar atención a otros puntos de la E-2. Por ejemplo, es necesario que se trate de una inversión en un negocio, siendo posibles toda clase de opciones. Incluso la cantidad a invertir no está definida y va a depender del tipo de negocio.

El inversor que solicita la visa debe darle al negocio la forma jurídica que más le convenga. Pero en el caso de que el negocio pertenezca a más de una persona, tener presente siempre que para obtener la visa E-2 hay que ser propietario al menos del 51 por ciento del negocio. Por lo tanto no sirve en el caso de hermanos o socios que se dividen las acciones de la empresa al 50 por ciento o menos.

Antes de solicitar la visa hay que hacer pasos importantes, como constituir la empresa o, en su caso, comprarla, girar dinero a Estados Unidos a la cuenta corporativa, llevar a cabo contratos de arrendamiento, elaborar el plan de negocios, etc. Y sólo luego después se solicita al consulado o embajada la visa E-2.

Como muchos elementos del negocio se deben poner en marcha antes de saber si se obtiene la visa es recomendable hacer un pago mediante el sistema de escrow cuando se compre un negocio, y que el pago al vendedor quede condicionado a que la visa se obtiene.

Y si lo que se busca no es una visa sino una tarjeta de residencia, conocida también como green card, tener en cuenta que el camino no es la E-2 sino una EB-5, cuyos requisitos son más severos, pero es indudable que brinda más ventajas para las personas interesadas en mudarse, con sus familias, a los Estados Unidos.

Finalmente, para tramitar la visa E-2 es recomendable contar con un abogado especialista en este tipo de visas y que pueda demostrar un récord excelente en su tramitación. Son visas muy especializadas y no todos los abogados tienen el conocimiento ni la experiencia.

Este es un artículo informativo. No es asesoría legal.