Qué es el programa Comunidades Seguras que Trump reactivó

Imagen de un policía
Comunidades Seguras es una pieza importante en el engranaje de deportaciones. Foto de Luiz Felipe Castro. Getty Images.

Comunidades Seguras es un programa del gobierno federal de colaboración con autoridades locales y estatales para identificar inmigrantes para proceder a su remoción inmediata de los Estados Unidos o al inicio de un procedimiento de deportación.

Las razones por las que el migrante puede verse en ese problema pueden ser variadas, desde estar en el país como indocumentado a haber cometido violaciones migratorias o delitos o faltas penales.

En este artículo se explica cómo funciona este programa, por qué tiene fieros defensores y críticos, cuál es la relación de Comunidades Seguras con las ciudades santuario y qué se puede hacer.

Cómo funciona el programa Comunidades Seguras

El funcionamiento es realmente sencillo. En Estados Unidos cuando una persona es arrestada o detenida se le toman las huellas digitales, conocidas en algunos países como dactilares. A continuación esa información se le envía al FBI.

El FBI las compara contra varias bases de datos, por ejemplo, IAFIS, donde están fichadas personas con pasado delictivo. Además, las compara con bases de datos de otras agencias como IDENT, del Departamento de Seguridad Interna (DHS, por sus siglas en inglés) en la que se guarda toda la información disponible sobre inmigrantes, sobre criminales y sobre personas consideradas terroristas o sospechosas de serlo.

Asimismo, también se comparan esas huellas dactilares con la base de datos de los oficiales de migración, como por ejemplo US-VISIT, con las que controlan los pasos fronterizos terrestres, puertos y aeropuertos.

Si el resultado es que la persona es inmigrante y tiene récord criminal o una orden de deportación pendiente o se sospecha que está en el país ilegalmente entonces se considera que se produce un ¨hit¨. Aclarar que se puede creer que una persona está como indocumentada tanto porque no aparece récord de su ingreso legal y se cree que es extranjera o porque es evidente que ingresó legalmente pero no ha salido a tiempo.

 

Si se produce ese ¨hit¨, es decir, una coincidencia de interés para Inmigración, entonces el FBI lo notifica tanto a la autoridad que tiene a la persona arrestada o detenida como al Centro de Apoyo para el Cumplimiento de la Ley (LESC, por sus siglas en inglés), que es un departamento dentro de ICE.

A partir de ahí, ICE analiza la situación y decide, según lo que considere prioritario, qué hacer. Puede decidir emitir un detainer, también conocido como hold. Esto quiere decir que se solicita que se retenga al detenido por 48 horas más a partir del día que deba ser liberado, con el objetivo de darle tiempo al ICE de hacerse cargo.

En ese plazo de 48 horas no se incluyen sábados, domingos ni feriados. Además, en la actualidad los detainer van acompañados de una orden (warrant, por su nombre en inglés), que pueden ser de dos clases: para remoción/deportación o para arresto.

A partir de ahí, si la autoridad que recibe el detainer decide cumplirlo, entregará al detenido a las autoridades migratorias, que según el caso, procederán a su deportación inmediata o iniciarán un procedimiento judicial de deportación.

Argumentos a favor y en contra de Comunidades Seguras

Los defensores de este programa consideran que es una gran herramienta para deportar a migrantes, particularmente los que tienen un historial como criminales violentos.

 

Sin embargo, un estudio de Transactional Records Access Clearinghouse de la Universidad de Syracuse argumenta que en la actualidad no hay datos públicos de cuántos detainers se emiten y que no está nada claro cuántos son causa de deportación. Es más, aseguran que solamente un porcentaje mínimo de las deportaciones tienen su origen en un detainer emitido dentro del marco de Comunidades Seguras.

Entre los argumentos en contra de Comunidades Seguras se citan, entre otros, que rompe la confianza entre la policía y la comunidad y hace que muchos delitos no se reporten.

Además, se afirma que da lugar a la deportación elevada de inmigrantes con récord criminal limpio, cuyo único problema es que están en el país como indocumentados. Finalmente, también se aduce que Comunidades Seguras es un gasto excesivo para las municipalidades.

Lo cierto es que este programa ha tenido un historial conflictivo. Fue creado en el año 2008 por el presidente George W. Bush en el condado de Harris en Texas y de ahí se extendió progresivamente por todo el país, incluidos sus territorios como por ejemplo Puerto Rico, bajo el mandato de Obama.

Bajo ese presidente se establecieron prioridades en su aplicación y, finalmente, se suspendió su aplicación. Sin embargo, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca supuso su activación mediante orden ejecutiva del 25 de enero de 2017.

En la actualidad sigue siendo un programa muy criticado, que causa miedo entre la comunidad migrante y que ha dado lugar a oposición de municipios e incluso estados en la forma de lo que se conoce como ciudades santuario.

Qué son las ciudades santuario y cómo se relacionan con el programa Comunidades Seguras

Uno de los temas migratorios más controvertidos y debatidos en los Estados Unidos es el de las ciudades santuario, a las que sus críticos acusan de no cumplir con las leyes migratorias. 

Para entender este asunto lo primero es saber de qué realmente se está hablando. Hay que partir de que no hay una definición legal de lo que es una ciudad santuario, pero puede entenderse como tal a aquella jurisdicción -estado, condado o ciudad, que limita su colaboración con las autoridades federales en materia de inmigración.

Ese límite puede estar declarado públicamente o puede ser algo que simplemente ocurre, es decir, es un asunto informal. En cuanto a las formas que puede tomar la falta de colaboración, éstas pueden ser muy variadas.

Por ejemplo, la prohibición de que un funcionario público municipal pregunte sobre el estatus migratorio de una persona. Otro ejemplo común es el de no compartir información sobre datos en los que conste la situación de indocumentado de un migrante como es el caso de la Ciudad de Nueva York que no comparte lo que sabe sobre los solicitantes del I.D. de la ciudad.

Pero quizá el ejemplo más conocido y el que levanta más críticas y que está directamente relacionado con el programa de Comunidades Seguras es el de no cumplir con las peticiones de deteiners que emite el ICE solicitando a otra jurisdicción que retenga, por un plazo de 48 horas, a un migrante que tiene arrestado o detenido por otro asunto no relacionado con temas migratorios.

Algunas ciudades santuario incumplen los deteiners siempre mientras que otras los ejecutan cuando el objeto del deteiner es un inmigrante con un delito en su récord. 

En la actualidad, según el Inmigrant Legal Resource Center, hay más de 300 jurisdicciones que en algún grado pueden ser consideradas como ciudades santuario y han sido amenazadas con la retirada de fondos federales, en particular de subvenciones del Departamento de Justicia.

Sin embargo, no es seguro de que se pueda aplicar este castigo y en la fecha en la que se escribe este artículo está inmerso en una batalla legal de la que se desconoce cómo puede finalizar.

Qué se puede hacer

Lo cierto es que estamos viviendo una época que causa gran ansiedad entre la comunidad migrante. Los residentes permanentes deberían considerar convertirse en ciudadanos mediante naturalización y evitar cualquier tipo de problemas que pueden dar lugar a su deportación.

Los extranjeros con visa deben conocer los términos de la misma y evitar violaciones migratorias. Y en cuanto a los migrantes indocumentados deben informarse sobre si existe alguna posibilidad real para arreglar su situación, deben conocer sus derechos si son parados por la autoridad y no mostrar ninguna documentación que pueda dar lugar a revelar que estatus, como por ejemplo la matrícula consular.

Finalmente, es siempre aconsejable que tengan a mano el teléfono de un abogado migratorio u organización de apoyo a inmigrantes de confianza para comunicarse en el caso de problemas.

Estar informados es siempre la mejor arma para estar preparados, defender los derechos que se tienen y evitar ser víctimas de fraude por parte de personas inescrupulosas que toman ventaja de la situación de miedo en la que muchos migrantes viven en la actualidad.

Este artículo es informativo. No es asesoría legal para ningún caso en particular.