Qué es el programa comunidades seguras que restaura Trump

Imagen de un policía
Comunidades Seguras es una pieza importante en el engranaje de deportaciones. Foto de Luiz Felipe Castro. Getty Images.

Las Comunidades Seguras (Secure Communities, en inglés) era un programa de inmigración que consiste en la colaboración de las fuerzas policiales federales, estatales y locales para identificar a extranjeros que han sido arrestados o detenidos para proceder, en determinados casos, a su deportación.

La administración del presidente Donald Trump ha anunciado que restaurará este programa, que en el pasado fue declarado sin validez y se consideró que violaba los derechos civiles de los detenidos.

El la misma orden ejecutiva, Trump anunció un nuevo sistema de prioridades para deportación que sustituye al que operaba en los últimos años bajo el gobierno de Barack Obama.

Cómo funciona Comunidades Seguras

Este programa, que se había convertido en una de las estrellas en materia migratoria de la Administración Obama, fue iniciado como un proyecto en el condado texano de Harris en 2008. Se ha extendido progresivamente por la Unión americana hasta alcanzar en 2013 todo el país.

A consecuencia de esta colaboración, cuando una persona era arrestada (aunque luego no sea encontrada culpable de ningún delito o falta) o detenida por cualquier motivo se le tomaban las huellas digitales y otros datos biométricos. Estos datos se enviaban, por un lado, a una base de datos del FBI, para comprobar si esa persona tiene antecedentes criminales o es buscada por las fuerzas del orden.

Además, el FBI las reenviaba aI ICE que, con esos datos podía saber si la persona arrestada o detenida había cometido alguna infracción migratoria.

Por ejemplo, comparando esas huellas digitales con las almacenadas en el programa USA-tenía acceso a la base de datos que guarda todas las huellas que los inmigrantes proporcionan cuando solicitan visas en los consulados, cuando entran al país o cuando son deportados.

Así se podía saber si la persona arrestada o detenida entró legalmente pero dejó expirar su visa y no abandonó el país cuando debía o si ha sido previamente deportada.

Si esa persona extranjera había cometido determinado tipo de delitos, aunque fuera un residente permanente legal, puede ser deportado. Asimismo, si el extranjero resulta ser un indocumentado o una persona sin visa en orden también puede ser deportado.

En estos casos la decisión era del ICE, que podía pedir a autoridad policial que realizó la deportación que, cuando llegara el momento de la liberación del arrestado o detenido, lo retuviese hasta 48 horas más para ponerlo en ese tiempo a disposición de las autoridades migratorias para proceder a su deportación.

Dependiendo del tipo de delito o infracción, el ICE puede determinar que mientras se tramita la deportación la persona permanezca detenida en alguno de sus centros o puede quedar libre previo pago de una fianza.

Este programa era muy controversial porque bajo su amparo se habían producido la deportación de miles de personas sin récord criminal o que habían cometido sólo faltas o delitos menores.

Además, el sistema no funcionaba perfectamente y había identificado a más de seis mil ciudadanos estadounidenses como extranjeros y 3,600 llegaron a ser detenidos. 

Además, el ICE aseguraba que daba prioridad a la hora de decidir la deportación de una persona a su peligrosidad, a si ha cometido un delito agravado, o al hecho de que tiene un historial criminal o un historial de haber violado repetidamente las leyes migratorias.

Por estos problemas,  varios estados, entre los que se encuentran Illinois, California, Connecticut, Colorado y Nueva York, además de la ciudad de Washington DC, optaron por no aplicar el programa de comunidades seguras en su territorio por considerar que muchos extranjeros sin problemas criminales acaban atrapados en la red de este programa y deportados.

Lo que llevó a que en agosto de 2011 el Departamento de Seguridad Interna confirmó que éste no es un programa de aplicación electiva por los estados, o incluso por los condados, y que tenía aplicación obligatoria en todo el territorio nacional.

Sin embargo, la administración de Trump ha anunciado su restauración.

Estadísticas y datos básicos de Comunidades Seguras

El programa fue implementado por el presidente George W. Bush en 2008 en 14 jurisdicciones.

Seis años más tarde, fue finalizado por el presidente Obama el 20 de noviembre de 2014. En ese momento ya operaba en todo el país.

A día de hoy no se sabe el costo de Comunidades Seguras, pero varias estimaciones lo colocan aproximadamente en un billón de dólares (mil millones de dólares).

La implementación de Comunidades Seguras coincide con un incremento notable en el número de deportaciones. A consecuencia de ello, Obama se convirtió en el Presidente con mayor número de personas deportadas, por encima de los dos millones.

Comunidades Seguras no afectó por igual a todo el país, y tres condados sufrieron la mayoría de las detenciones: Los Angeles, en California, Maricopa, en Arizona y Harris, en Texas.

A tener en cuenta

Es muy importante no ignorar una orden de presentarse en una Corte de Inmigración. El no presentarse puede dar lugar a que se dicte una orden de deportación. Es importante conocer si se tiene una dictada en contra y también si se tiene una orden de arresto pendiente.

Los asuntos de deportación son muy delicados. Aunque en ocasiones es posible luchar, para tener éxito es muy recomendable contar con un buen abogado. 

Este artículo es informativo. No es asesoría legal para ningún caso en particular.